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Ernesto Benitez pertenece a la Coordinadora de Productores Agropecuarios de San Pedro Norte (CPA-SPN) y es parte de la dirección del partido Convergencia Popular Socialista. Analiza en términos históricos la reorganización popular paraguaya pos dictadura, la llegada de Lugo al gobierno  y las tareas a futuro para el movimiento popular.

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Posiblemente Paraguay sea uno de los países con peor distribución de la riqueza, relacionado fundamentalmente con la tierra, que es la base sobre la cual se articula el modelo capitalista de este país. El 2% de los propietarios controla el 90%.

Hay cuatro grupos de poder. En primer lugar los ganaderos, que aplican un modelo de explotación muy atrasado comparándolo con otras burguesías que dedican a la cría de ganado. Acá es mucho más artesanal, muy atrasados desde el punto de vista capitalista.

Los empresarios que se dedican a actividades ilegales, contrabando y contratos con el Estado se beneficiaron con grandes obras públicas como Yacireta o Itaipú aprovechando el control de las instituciones estatales. Hicieron esa fortuna fruto de la influencia sobre las instituciones del estado.

Después están los empresarios mafiosos que se dedican al narcotráfico, armatrafico (trafico de armas), y todos los tráficos.

Y hoy día y con mucha fuerza, entran los agroexportadoras, el agronegocio. Ahí podemos encontrar a unas seis empresas multinacionales: Cagill, ADM, Bunge, Monsanto, Dreyfus, Bactcher. Estas empresas trasnacionales con sus socios locales controlan alrededor  del 90 % de la exportación paraguaya.

Esos grupos económicos y los intereses de las multinacionales son los que desde hace 100 años se articulan para el saqueo colonial que sufrimos como pueblo.  Estos son grupos extremadamente conservadores, excluyentes, racistas, muy violentos.

Frente a eso, ya a finales de la dictadura fuimos recomponiendo el movimiento popular. Anteriormente  tuvimos un proceso de persecución política, desde la década del ’40 hasta casi el ’90. Algunos con presidentes militares, otros no militares pero todos con las mismas características: represión a la gente, torturando, matando y expulsando a muchísima gente.

A fines de los ’70 la mayoría del movimiento popular y de izquierda fue perseguido tremendamente. La mayoría de esos cuadros fueron anulados, con la muerte o con la expulsión del país.

Con la caída de la dictadura en el 89 tuvimos es un proceso de recomposición y de rearticulación de los sectores populares: sector estudiantil, indígena, campesino, sectores sin techo urbanos, intelectuales.

Ya a fines de los ’90 y fundamentalmente en el 2000 es que se reconstruyeron los partidos políticos populares que hoy día tenemos. Pero en la década de los ’90 se fueron desarrollando organizaciones gremiales contestando al sistema, movilizándose, luchando, recuperando tierras, bloqueando. A eso es a lo que nosotros le llamamos “proceso político”.

Este proceso nuestro se fue construyendo progresivamente, de a poco, desde el descontento popular, con sus propias herramientas. El pueblo fue aprendiendo de los errores y vieron la necesidad de la construcción de las organizaciones populares y el movimiento permanente hizo que sus núcleos más avanzados se fueran politizando. Fuimos entendiendo la necesidad de la herramienta política como algo necesario para profundizar el proceso de construcción popular.

Entonces los partidos políticos, surgieron producto del impulso del movimiento popular, de los núcleos más concientes de los sectores populares: campesinos, estudiantiles, profesionales. La mayoría de los casos, los partidos de izquierda o populares que surgieron, nacen con esas características en esta etapa. Entonces ese descontento general y el avance organizado fueron presionando y debilitando a las fuerzas políticas tradicionales.

El partido colorado y el partido liberal, después el UNACE de Lino Oviedo -un desprendimiento por derecha del partido colorado- son expresiones políticas de una forma determinada de acumulación capitalista en este país: los ganaderos, los terratenientes, los empresarios mafiosos, los empresarios “legales”. Estos partidos representan a esos grupos económicos. Esta forma de acumulación capitalista se fue debilitando progresivamente, producto de toda la situación internacional, el avance del modelo neoliberal.

Y en esos mismos partidos se fueron generando contradicciones profundas que no pudieron superar, producto del modelo que se estaba agotando ante un nuevo modelo, el agronegocio, modelo capitalista que entra de lleno.

Eso genero entre ellos una disputa sobre que forma de acumulación iba a hegemonizar y controlar las instituciones del Estado para a partir de alli seguir adelante con las formas de explotación. Entonces, son esas crisis y la falta de perspectiva de un proyecto alternativo entre ellos mismos lo que los fue debilitando y potenciando también el crecimiento del movimiento popular.

Entonces, esa búsqueda del movimiento popular de cambio, y la búsqueda de generar más condiciones favorables para el agronegocio -esos intereses contradictorios y extremos- es lo que en el 2008 fueron confluyendo y apoyaron la candidatura de Lugo, que no salio de los grupos políticos tradicionales.

Entonces esos dos proyectos tan distintos se organizaron detrás de la candidatura de Lugo con el objetivo de golpear al partido colorado como fuerza hegemónica representante del modelo capitalista atrasado  que progresivamente se iba debilitando. Y llego el triunfo electoral.

Todos los medios de comunicación que hoy día son tremendamente reaccionarios y contrarios al proyecto popular: ABC Color, Ultima Hora, etc., en gran medida apoyaron la candidatura de Lugo; una parte de la burguesía  de los liberales, el imperialismo yanqui, apoyaron para golpear al partido colorado representante de ese modelo capitalista más atrasado, casi feudal, menos neoliberal, más estatista.

Pero el gobierno de Lugo, para nosotros como proyecto popular, es un avance, un paso en esa caminata que fuimos dando, en la construcción y recuperación del movimiento popular. Antes de las elecciones era imposible la unidad de estas fuerzas con las cuales hoy estamos articulados en el Frente Guasú. Cada uno por su lado, así llegamos a las elecciones. Solamente coincidimos en apoyar el candidato a presidente, pero después no pudimos articular nada para las gobernaciones, para los diputados, senadores, nada.

Entonces se pudo ganar el ejecutivo pero no se pudo ganar el legislativo ni los poderes departamentales ni locales. 17 provincias quedaron en manos de la derecha. En el parlamento son 45 senadores y 80 diputados, de esos se lograron dos diputados y tres senadores; solo cinco parlamentarios de los 120 responden a este proyecto popular.

Con esa composición, el ejecutivo es muy débil. Un presidente democrático con perfil progresistas, con un vicepresidente reaccionario de extrema derecha; todas las gobernaciones en manos de los grupos conservadores, la absoluta mayoría de los municipios también en manos de los conservadores; el 98% del parlamento en manos de los conservadores y el 100% del poder judicial también en manos de estos grupos, dificultó tremendamente el avance del nuevo proyecto, de los planes progresistas del presidente.

Un movimiento popular que anteriormente nunca había tenido ni siquiera un intendente, de repente se encontró en condiciones de asumir responsabilidades gubernamentales: ministerios, secretarías, de forma dispersa.

Fuimos haciendo el esfuerzo por articular ese conglomerado de movimientos. En un año de gestión de gobierno,  pudimos llegar a acuerdos como para construir el Frente Guasú como espacio de articulación del movimiento popular, progresista y de izquierda que forma parte de este proyecto popular, para darle sustento al presidente.

Los ministros progresistas eran minoría al principio y con el correr de los años fueron inclinándose hacia el movimiento popular. Lugo fue cambiando a sus ministros y fue dando espacio al sector más democrático y  progresista. Se fue intentando dar respuestas mínimas a los problemas históricos de nuestro país, sobretodo a la cuestión de la soberanía.

Nuestro país tiene 40 millones de hectáreas, cerca de 37 millones de hectáreas están en manos de propietarios extranjeros y multinacionales. Del subsuelo, 13 millones de hectáreas concesionadas a empresas extranjeras, multinacionales. Ahí tenemos petróleo, gas, uranio, oro, agua.

Tuvimos flota mercante del Estado y puertos estatales, todo fue entregado a empresas multinacionales que importan y exportan sin mucho control y sin impuestos. Tuvimos ferrocarriles, fueron totalmente desmantelados. Línea aérea paraguaya y  transporte aéreo militar TAM se privatizaron, nuestra ruta aérea fue entregada a transporte aéreo del MERCOSUR. Los acuerdos entre el estado paraguayo y los estados vecinos como Argentina y Brasil, en relación a las hidroeléctricas, eran tratados de mucha subordinación y entrega.

Este gobierno tenia entre sus ejes programáticos electorales la cuestión de la soberanía territorial, energética, política y cultural, y la reforma agraria como eje emblemático para el sector popular y fundamentalmente para el sector campesino, que es el sector más politizado.

Con esos ejes el sector popular comenzó a presionaron una vez que se instaló el gobierno.

A partir de los ejes de presión del movimiento popular se dieron algunos pasos importantes, por ejemplo el proceso de renegociación que se logró con el Brasil, una conquista importante porque alrededor de 350 millones de dólares anuales son el beneficio que pudimos acordar.

Se pudo lograr que el presidente firme un decreto en relación a la soberanía territorial, 50 kilómetros de franja fronteriza. Porque nosotros tenemos entregado prácticamente toda la franja fronteriza a propietarios extranjeros, fundamentalmente la franja norte: Itapúa, Alto Paraná, Canindenyú, Pedro Juan y una parte del Sureste, son unos ocho millones de hectáreas en la franja fronteriza lindantes con el Brasil que están en manos extranjeras.

Esa ley define que a partir de su promulgación ya no puede instalarse un propietario extranjero en esa franja. Si esa ley no es retroactiva no tiene peso como herramienta para recuperar las tierras porque hoy en día ya está en manos de ellos.

La ley les generó molestias porque sobre esa franja están instaladas multinacionales, pero esas tierras fueron adquiridas en forma de prebenda ilegal, porque eran propiedad del Estado. Entonces esa ley sirve como argumento a los movimiento populares y fundamentalmente a los campesinos para presionar para que se recuperen las tierras mal adjudicadas y se ejerza la soberanía sobre ese territorio.

Esas son algunas conquistas, relacionadas a las hidroeléctricas, a la soberanía territorial, espacios de mayor participación de la gente, la salud gratuita, el plan social “mejor vida”.

Con los gobiernos anteriores el apoyo a la extrema pobreza empezó con cinco mil, diez mil familias, con nuestro gobierno subió alrededor de cien mil mas o menos.

Todas son conquistas democráticas importantes que ni en lo mínimo influyen en los intereses de los grupos de poder. Por el contrario crean las condiciones legales para que los grupos de poder crecientes como el agronegocio tengan mayores posibilidades de acumulación.

Con este gobierno hubo por primera vez en la historia nuestra alrededor de un 15% de ingreso para los grupos económicos, anteriormente tenían como máximo 2 o 3%. Y esas ganancias son exclusivamente de las multinacionales, no para ser distribuidas, porque acá los agroexportadores no pagan impuestos, los ganaderos y los grupos económicos no pagan impuestos. El único sector que paga impuestos es el pueblo, un IVA del 10%. Después todos los grupos de poder saquean este país sin pagar nada.

El movimiento popular fue planteando en el parlamento proyectos para que se cobre impuestos a la renta personal, a la exportación de granos y materia prima. En la práctica no sucedió, pero se fueron creando las condiciones de mayor participación popular, mayor democracia, mayores conquistas sociales.

Desde el gobierno se constituyó una instancia compuesta por miembros del ejecutivo, el legislativo y el judicial que se llamo “Comisión de Verdad y Justicia” para investigar todos los bienes malhabidos durante la dictadura. Esa comisión hizo bien su trabajo y pudo demostrar legalmente que hay 8 millones de hectáreas de tierras malhabidas, en qué departamento están y quién es el propietario hoy en día. Esto permitió conocer como fueron acumulando su riqueza.

Para nosotros, sacando conclusiones de todos estos elementos, los grupos económicos conservadores locales subordinados al capital multinacional e imperialista, fueron analizando este proceso de avance y de construcción de un proyecto popular que, desde un punto de vista económico, no les generaba todavía mucho peligro, pero que a mediano plazo, en 2013, iba a haber mayor avance del movimiento de izquierda unificado con la posibilidad de ocupar mayores espacios en el legislativo.

Entonces empezaron los intentos de acabar con este proceso. Este golpe fue el intento numero 24. Veintitrés veces intentaron anteriormente, producto de todas las contradicciones que hay entre sus formas de acumulación capitalista dieron marcha atrás, pero esta vez tuvieron consenso entre ellos: la Asociación Rural de Paraguay, la Unión Industrial Paraguaya, la Federación de Industria y Comercio, la Asociación de Productores de Soja y todas sus expresiones políticas, la jerarquía de la iglesia, los medios de comunicación, las multinacionales. Todos ellos acordaron para dar este paso, así lograron llevar adelante el golpe institucional.

Durante el golpe, el Frente Guazú analizó que actitudes se iban a tomar para dirigir a las masas, tratando que desde el ejecutivo se plantee una resistencia. Se analizó inclusive la posibilidad de hacer un contra golpe.

Finalmente desde la dirigencia que tenía mas experiencia de resistencia durante la dictadura se decidió evitar la confrontación porque estábamos seguros de que no íbamos a tener una mayoría y que si nosotros mismos caíamos en la confrontación y en tratar de evitar esto con la fuerza iba a haber un baño de sangre.

En el momento del juicio político en el parlamento había mil movilizados más o menos, y alrededor de los edificios había francotiradores. Eso no fue orden ni del presidente ni del ministro del interior, estaba montada la masacre. Entonces se decidió dar un paso atrás muy doloroso para tratar de preservar todo lo que fuimos construyendo a lo largo de más de veinte años de acumulación, conciencia y organización y no caer en el juego que ellos querían. Ahí si iba a caer el proceso y no solo el gobierno.

Nos sacaron del gobierno pero nos quedamos con toda nuestra fuerza intacta para seguir retomando la lucha. En esa tarea estamos, tratando de animar nuevamente a nuestros militantes de base, apoyando a nuestro pueblo para interpretar lo que pasó, tratando de tener la claridad política para los pasos que hay que dar, ayudando a nuestro pueblo a interpretar la coyuntura y las tareas concretas que hay que darse.

Tratar de ir combinando la política internacional y el esfuerzo interno para agotar al máximo este gobierno y si es posible negociar nuevamente su salida, y si no se puede, para que llegue al 2013 debilitado y con las fuerzas populares retomadas con mucha mística, mucha convicción y disputar las elecciones.

Por ahora seguir la resistencia, las presiones, las acciones de agotamiento y hostigamiento permanente. Para nosotros ellos no completaron el golpe, porque sacaron al gobierno pero a nuestras fuerzas no las han tocado. Nos sacaron de las instituciones, hasta ahí pudieron.

Ahora la tarea es evitar la reinstalación conservadora y tratar con una fuerza más unificada de rehegemonizar el gobierno.

 

Tras una breve charla, Fernando Lugo envió un saludo a la comunidad paraguaya en el mundo, hizo referencia al golpe de Estado institucional e instó a seguir construyendo la Tierra Sin Mal, utopía de los guaraníes.

Fernando Lugo en reunión con la Brigada Anguirû.

“¿Cómo están amigos? Desde Asunción, les mando un abrazo, un apretón de manos, y un saludo cordial para ustedes. Seguramente tienen muchas preguntas sobre lo que está pasando en nuestro país; por eso, desde el local del Frente Guasú, Fernando Lugo los saluda y les manda un abrazo. Ojalá que pronto nos encontremos para que podamos construir un nuevo camino para nuestro país.

Estamos muy esperanzados de que toda la comunidad paraguaya en el exterior esté siempre ligada al terruño, a su tierra y a su gente. Desde aquí siempre les recordamos con afecto, con cariño, solidaridad y con gratitud. Porque hay diferentes maneras de construir el país, y una de las maneras es salir y ser como los embajadores de Paraguay en diferentes países, como lo están haciendo ustedes.

Aquí, el 21y 22 de junio, se puede decir sin temor a equivocarnos, que se escribió una de las páginas más negras de la política paraguaya, en donde la ruptura del orden democrático con un golpe institucional, se llevó muchas ilusiones, muchos sueños, muchas esperanzas.

Pero como saben, como decimos los paraguayos, cuando está todo mal igual decimos que está todo bien. La gente es fuerte, y sabe cómo vivir, habla entre ella y despacio, lentamente, vamos a hacer realidad nuestro proyecto de país, de sociedad y de paraguayos.

Por eso, este mensaje es de esperanza, de ilusión, para no decaer. Como decía alguien, prohibido decaer y perder la esperanza. Desde Asunción, Paraguay, mi abrazo, mi afecto de siempre, y ojalá muy pronto podamos encontrarnos y seguir construyendo la Yvy marane´y, utopía de los guaraníes que recogimos y construimos la tierra sin mal. Sueño de tanta gente de nuestros pueblos.

Un abrazo, desde Asunción Paraguay, les saluda afectuosamente, Fernando Lugo.”

AUDIO: Fernando Lugo

La Brigda Anguirú entrevistó a Jorge Galeano, secretario General del Movimiento Agrario Popular (MAP), de Paraguay, quien analizó la situación que vive su país desde el golpe de Estado, la estrategia del imperialismo y la necesidad de la integración continental por parte de los pueblos.

“Ellos tienen el plan muy bien definido, que es el recrudecimiento de la criminalización de la lucha social y de los luchadores. En el marco del golpe, se dieron las sentencias de 25 a35 años para siete compañeros campesinos, que están injustamente en la cárcel”

El MAP es una organización con diez años de existencia. Presente en 7 regiones de Paraguay,  contiene a 8 mil campesinos organizados en torno a la lucha por la tierra. La mayoría son pequeños productores dedicados a la agricultura y producción de alimentos para el autoconsumo. Además, pertenece a la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) – Vía Campesina.

– ¿Qué análisis hacen del golpe, desde el Movimiento Agrario Popular?

El golpe de Estado en Paraguay no se da por un avance desde los movimientos o desde los partidos de izquierda hacia el socialismo. El golpe no fue contra el Paraguay, sino que tiene una dimensión regional. Y en ese contexto, vemos los intereses inmediatos del imperio, que tiene como objetivo apropiarse de los recursos naturales, desarrollar el agronegocio y también la extracción minera en nuestro país.

Esto se puede ver en las decisiones inmediatas que tomó el gobierno, vinculadas a intereses de las multinacionales. Por ejemplo, la conformación de una comisión integrada por los representantes de Río Tinto Alcan -una multinacional canadiense- para avanzar con las negociaciones para la instalación de la empresa. Quien estaba como representante de Río Tinto en Paraguay, ha sido nombrado como viceministro de Industria y Comercio.

– ¿Qué otras medidas se han tomado en relación a las multinacionales?

Se ha nombrado a un representante de SYNGENTA -vendedor de agrotóxicos en nuestro país- en la Dirección más importante de control de calidad de vegetales y semillas (SENAVE), que es un organismo competente en materias de control del agronegocio. A su vez, los grandes productores de soja han impulsado en el Congreso una ley de bioseguridad, que abre las posibilidades para el avance del cultivo transgénico. El SENAVE y el ministerio de Agricultura en forma conjunta han autorizado -sin ninguna medida precautoria- la implementación y la producción de semillas de maíz y algodón transgénico. Todo esto, 22 días después del golpe.

Estos son los costos y el pago de las facturas que tiene este gobierno con las multinacionales. Por ejemplo, la Unión de Gremios de Productores, que agrupa a las asociaciones rurales del Paraguay, la Unión Industrial Paraguaya, la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) ha planteado al gobierno dejar sin efecto la reglamentación de la Ley de Fronteras.

– ¿Qué implicaba la ley de Fronteras?

Es una ley que establece que a 50 kilómetros de la frontera con otros países, la tierra no debe estar en posesión de extranjeros. El gobierno de Lugo había reglamentado esa ley y había iniciado una tarea de reconocimiento de esas tierras a los efectos de buscar la forma de recuperarlas y destinarlas a la reforma agraria. Eso era una de las amenazas a las multinacionales que se instalaban en la más rica tierra como San Pedro, Canindejú, Alto Paraná. Estas multinacionales extranjeras se vieron amenazadas y eso se puede tomar como un detonante de esta acción.

– ¿Qué otros actores identifican en el proceso del golpe?

La embajada norteamericana estuvo muy relacionada en esto, con el financiamiento de las empresas de “comunicación” empresarial monopólica pagadas por las multinacionales, que las estuvieron financiando no solamente el día del golpe, sino también mucho antes. Pagaron toda la tarea mediática antes del golpe, durante el golpe y después del golpe.

El equipo operativo del golpe estuvo a cargo de los mafiosos que se encuentran en el Congreso nacional, vinculados a terratenientes y traficantes, jugando en el ámbito establecido jurídicamente en el país. Apartándose y violando muchos artículos de la Constitución Nacional y las leyes. Y todo se cierra con la “bendición” del representante del Papa, que esta acá como embajador del Vaticano, que fue quien en primer lugar reconoció y bendijo este golpe de Estado, junto a todo la jerarquía católica.

Todo evidentemente estuvo muy bien planificado, entre las multinacionales, la jerarquía eclesial, la embajada norteamericana y los operadores políticos mafiosos-traficantes de los partidos tradicionales de Paraguay.

Esto es un peligro no sólo para mi país, sino que también es un peligro para Argentina, Bolivia y Brasil. Para todos los pueblos que estamos tratando de integrarnos es una amenaza.

– ¿Cuáles son las consecuencias a nivel represivo y judicial para los luchadores sociales en este primer mes y medio posterior al golpe?

Ellos tienen el plan muy bien definido, que es el recrudecimiento de la criminalización de la lucha social y de los luchadores. En el marco del golpe, se dieron las sentencias de 25 a35 años para siete compañeros campesinos, que están injustamente en la cárcel. Se dieron varios hechos de atropello con pelotones de policía que ingresan en encuentros de mujeres, de jóvenes, de campesinos, de indígenas.

Están quitando a todos los compañeros que se encontraban trabajando en las instituciones públicas. Están siendo sacados sin ninguna consideración de las leyes ni de la Constitución Nacional.

Hubo un amotinamiento en una cárcel de San Pedro, un amotinamiento y después la quema de la cárcel; estos criminales son capaces de quemar cárceles. Porque para ellos los pobres, los campesinos, los indígenas son un estorbo o un peligro.

La decisión del presidente golpista de asistir al campo con militares es un retroceso bárbaro. Los militares van a meter miedo a la gente en el campo y van a tratar de sacar información.

– ¿Cuáles son la tareas que ustedes ven como principales para la resistencia?

Una es la búsqueda de mayor articulación, de unidad, y desarrollo de acciones conjuntas para atacar la concentración de la tierra que es la principal contradicción en nuestro país y en la región. Para eso debemos contar con toda la fuerza, no sólo del campesino sino de toda la sociedad paraguaya. La otra es fortalecer la unidad latinoamericana, las relaciones internacionales del campo popular. Haciendo el esfuerzo de unificar la fuerza para tratar de evitar situaciones de esta naturaleza que se puedan desarrollar en nuestros países hermanos latinoamericanos.

Eso depende también de la capacidad organizativa y de formación de nuestra gente. Un punto que estamos trabajando es la formación de compañeras y compañeros a los efectos de poder resistir y avanzar en la lucha.

– ¿Cómo entienden que se va a dar la resistencia de cara a las elecciones del 2013?

Vamos a tener muchas posibilidades si tratamos de entendernos y encarar bien la tarea y la lucha electoral. Porque es una cuestión importante, pero creemos que en este momento todos los movimientos, partidos de izquierda, movimientos sociales, organizaciones campesinas e indígenas deberían centrar su accionar en la organización y en la movilización permanente del pueblo. Que en eso se trabajen los ejes programáticos, basados en los intereses reales de nuestro pueblo, para poder revertir el golpe de Estado y recuperar la soberanía sobre nuestros recursos y fundamentalmente, democratizar el acceso a la tierra, desarrollar un programa de Reforma Agraria.

Hay que fortalecer la integración de los pueblos, pero no desde el punto de vista solamente económico sino desde otros aspectos históricos que nos unen a los latinoamericanos. Es un desafío fortalecer ese vínculo, es necesario para la defensa de la democracia en nuestra región.

Desde nuestra organización, estamos haciendo todo el esfuerzo para aportar a la integración continental de los movimientos sociales se pueda ir fortaleciendo para constituir un proyecto continental. Y nosotros somos los sujetos que tenemos que asumir eso.

 

Entrevista: Carlos Goncalvez

En Paraguay hay un golpe de estado. Federico Franco, junto con el apoyo del Congreso armaron un juicio político a su Presidente, Fernando Lugo,  y hace un mes rige un gobierno de la derecha liberal.

Hace dos días llegamos al país y hoy nos entrevistamos con uno de los pocos periodistas que sobreviven a la censura, y sigue trabajando en Radio Nacional.

Hay sol. En Asunción hace más calor que en Buenos Aires. Después de terminar su programa Red Pública, Carlos Goncalvez toca el timbre de una casa céntrica. Alguien le abre la puerta y lo acompaña hacia el patio.

Vamos a charlar con él sobre la masacre de Curuguaty, donde asesinaron a once campesinos y a seis policías, cómo operaron los medios masivos y cuál fue la reacción de la gente cuando le pusieron fin a un gobierno que intentaba, con dificultades, buscar la integración americana.

***

Carlos Goncalvez es periodista de Radio Nacional de Paraguay en un programa llamado Red Pública, que se trasmite en red con las radios comunitarias y las organizaciones sociales del país; también es miembro de REDEPAR, una red de radios educativas y al mismo tiempo, trabaja en la SICOM: la Secretaría estatal de Información y Comunicación para el Desarrollo.

La SICOM es una institución del estado, y por ende yo  soy un funcionario público y con este golpe, los que estamos acompañando el proceso de romper el cerco mediático, estamos en la cuerda floja. Mover un programa que tiene en su forma de ser, romper con la agenda impuesta, es difícil. No sólo ahora, sino siempre. En Paraguay las luchas siempre fueron criminalizadas.

¿Cuál fue el rol que cumplieron los medios hegemónicos  en la masacre de Curuguaty? Porque las informaciones que circularon en un primer momento no son iguales a lo que sostiene el movimiento campesino.

Los medios hegemónicos rápidamente construyeron un discurso único, que condenaba totalmente a los campesinos y los responsabilizaba de la violencia. Hoy por hoy, eso continúa. La Fiscalía lo sostiene y los medios hegemónicos lo reproducen.

La verdadera historia del encarcelamiento de Miguel Correa y Marcelo Trinidad, -dos de los imputados liberados por la causa de la masacre de Curuguaty-, no salen en los medios hegemónicos. Pero en los comunitarios sí. Radio Fe y Alegría le dio otra mirada a la masacre. Le dio un contexto; explicó por qué sucede. Esa tierra es pública, y Blas Riquelme –un senador por el partido Colorado, un gran personaje de la política paraguaya y un empresario con gran poder económico-, se queda con el terreno basándose en la figura legal de usucapión. Pero, desde la comisión de Memoria Verdad y Justicia, se sostiene que como dice la ley, las tierras públicas no pueden entrar en esa figura.

Los campesinos reclaman hace años la tenencia de la tierra y la reforma agraria. Y esos elementos no aparecen cuando se habla sobre la masacre. Directamente se condena al movimiento campesino, por el simple hecho de reclamar la tenencia de la tierra que está consagrada en la Constitución Nacional. No es  novedad que el 90% de los medios respondan a un solo discurso.

Frente a esa hegemonía, ¿Cuál es el rol que ocuparon las radios comunitarias?

Fue un rol muy importante. Hay una organización muy importante, llamada Voces Paraguay que viene haciendo un trabajo de articulación. La Red de Radios Educativas y REDEPAR, también. Hay muchas redes que si bien no tienen una gran fuerza, han logrado romper un poco con el cerco mediático. Tal vez nos falte afianzar el proceso de apropiación o saber que la comunicación es un derecho humano. Pero también es cierto que los medios hegemónicos juegan un papel muy duro.  Hay una presión y un discurso muy fuerte con esa agenda impuesta, y actúan como voceros de la policía, de la fiscalía y de los narcotraficantes, haciendo que la gente piense que todo esto es algo normal y reforzando la idea de que los campesinos o la izquierda son sinónimos de violencia. El gobierno de facto va a perseguir a las radios comunitarias, y, en ese sentido, hay que estar alerta. La masacre de Curuguaty fue algo muy grave y que no se está abordando desde la raíz

Hay muchas radios que si bien son las radios de las localidades, falta eso de que la gente se apropie de su radio, y que al apropiarse, naturalmente las defienda, y que entienda que la comunicación es una herramienta fundamental. Y eso es un elemento que, naturalmente va a provocar movimiento. Pero sí cumplen una tarea fundamental: últimamente son las que están rompiendo el discurso único, el cerco mediático.

¿Cuál fue el rol de los medios hegemónicos durante el golpe de estado?

Fundamental. Fue importantísimo para el derrocamiento del Presidente Lugo. El golpe se dio prácticamente desde los medios de comunicación y desde la cúpula de los partidos políticos. Indudablemente los medios comerciales –y ahora lo siguen sosteniendo- fueron elementos centrales para destruir un proceso que se había iniciado, pese a las dificultades y la tibieza, en pos de la integración americana.

En el Paraguay no había argumentos para hacer un golpe. El dólar se mantenía estable, la economía también, la disputa entre los partidos políticos era la misma, no había un elemento que pueda ser sustento para que se haya dado ese juicio político a Lugo.

Eso entonces, da la pauta de que existieron algunos intereses económicos y políticos que intervinieron en el golpe de estado. El oponerse a la semilla transgénica de algodón, la dilación en la construcción de Río Tinto,  la procesadora de aluminio –que ni bien asume Franco se dan las negociaciones para su instalación-, sumado a los beneficios sociales en materia de salud y educación, son elementos que los golpistas buscaban eliminar.

Esa es la lectura que se está haciendo, los medios comerciales aún continúan machacando. Las delegaciones de la OEA o la suspensión del país de organismos internacionales son signos de que algo ocurrió, no es que no pasó nada, como se dice desde los medios comerciales.

¿El clima de ingobernabilidad fue creado a través de los medios?

Sí. Tomaron como hecho fundamental fue lo que pasó en Curuguaty. Eso fue lo que supuestamente colmó el vaso. Hoy en día, por ejemplo, el ministerio público no investiga a Blas Riquelme, que fue el que se apropió de las tierras públicas, ni tampoco a sus empleados. No había elementos tan graves. No podemos decir que el gobierno de Lugo fue ejemplar; se alejó de la gente que lo llevó al poder, no estaba presente en los movimientos sociales, pero eso no justifica un golpe.  Los medios comerciales jugaron y siguen jugando un papel central, desde el momento que él llegó al poder. Hoy en día, la mayoría de los periodistas sostienen esa idea, y juegan un papel gravitante para desviar la atención, favorecen a la manipulación.

¿Qué pasó en la Radio Pública?

Yo no sé si se puede seguir llamando Radio Pública. Lo que se quiere es que sea una radio pública, pero cambiaron cosas. La radio nacional fue uno de los brazos ejecutores de la dictadura de Alfredo Stroessner, y cuando terminó la dictadura se mantuvieron las mismas prácticas: donde iba el gobernante de turno, tenían que ir los micrófonos de la radio. Inclusive ahora se está volviendo a ejecutar la misma práctica. Entonces, romper con una lógica de 35 años de dictadura, fue una tarea difícil.

La gente no estaba teniendo un espacio de diálogo, hablaban por ellos, pero ellos no podían hablar. A través de algunas personalidades, se da un proceso de apertura, pero no es algo programático de la radio, no responde a una política. Pero sí, a partir de esas personalidades se está consiguiendo romper el cerco mediático que dice que en Paraguay no pasó nada y que la vida continúa.

¿Cómo fue el proceso de movilización popular durante los primeros días del golpe?

La movilización frente a la TV Pública fue algo histórico. Esa movilización no surgió de algo orgánico, no fue algo programado. Eso fue espontáneo. Porque sus funcionarios decidieron hacer micrófono abierto y durante dos semanas todas las noches había alrededor de dos mil o tres mil personas frente a la TV Pública. Eso da la pauta de que estuvieron movilizándose alrededor de cincuenta mil personas, solamente ahí.

Hubo cortes de ruta en el interior del país, con mucha participación ciudadana, y con una convocatoria espontánea, donde ahí sí, las radios comunitarias jugaron un rol importante.

Chávez y Venezuela.

El gorila (risas). Ese es otro discurso que se intenta imponer. Que Chávez es un gorila, pero no entienden que detrás de Chávez hay un pueblo. Les molesta la mirada progresista, o bolivariana, y por eso generan esa imagen. Puede ser por réditos económicos y también por desconocimiento.

En este siglo XXI, nos vuelven a decir esto de la Triple Alianza. Que la entrada de Venezuela generó la salida del Paraguay. Pero en la Triple Alianza, la gente luchaba contra el impero. Y hoy en día, las personas que sostienen ese argumento, son las que defienden al imperio. Pero Chávez es el gorila, es el enemigo (risas).

Y esa es la distracción permanente para no afrontar desde la raíz la problemática de la tenencia de la tierra, la pobreza, la desnutrición, la falta de educación, la salud gratuita.

Salud y educación. Las dos grandes banderas de Fernando Lugo.

Durante el gobierno del partido colorado no existía la salud como concepto, cosa que cambia con la entrada de Lugo. Y eso, de alguna manera provocó impacto. Si hoy vamos a algún centro médico no vamos a encontrar medicamentos. Pero eso quedó instalado en la gente. Anteriormente era imposible concebir a la salud como un derecho.

Las unidades de organización familiar generaron otro impacto grande. Hay mucha gente que llama a la radio y que comenta que es la primera vez que un médico iba a atenderlos a sus casas. Y eso es importante para un Paraguay como el nuestro, donde históricamente el pueblo estuvo relegado de esas cuestiones.

Anteriormente se pagaba un dólar por una consulta, y hoy en día tras el gobierno de Lugo, eso se levantó. Se comenzaron a entregar medicamentos, se cubrieron las cirugías importantes por parte del estado. Hubo mejoras que la ciudadanía notó, y por eso, la imagen de Lugo sigue por encima de la de Federico Franco, a pesar de todos los golpes: su paternidad irresponsable, su no acercamiento a los movimientos sociales. A pesar de todo eso, su imagen continúa por encima del 40% en un índice de aceptación.

Claro que falta mucho por hacer, el financiamiento a la educación es ínfimo en Paraguay, pero se estaba caminando hacia conseguir esas mejoras.

Carlos Goncalvez: las radios comunitarias rompen el cerco mediático

Carlos Goncalvez: Los medios hegemónicos sostienen que la violencia vino de los campesinos.

Entrevista: Jorge Mazzarovich

Jorge Mazzarovich es el actual el  Presidente de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio de Uruguay  pero en su curriculum también se puede encontrar que es coordinador Sur del Foro de San Pablo y ex embajador en dos de los países que están escribiendo la historia de los pueblos de America: Cuba y Venezuela.

En el marco de su visita a Paraguay como parte de la comitiva del Paramento del Mercosur para constatar la realidad que se vive en el gobierno de facto de Federico Franco, Mazzarovich dialogo con marcha sobre su perspectiva de lo sucedido en este país y la situación actual de America Latina.

 ¿Porque se encuentra esta comitiva de Uruguay en Paraguay?

Estamos con el compañero diputado Aníbal Pereyra porque consideramos que es imprescindible expresar con la presencia, sabiendo que no es que sea vital que nosotros estemos pero vemos como una necesidad expresar a los compañeros paraguayos nuestra solidaridad ante el golpe que se ha dado en Paraguay y concientes plenamente de que este golpe contra Paraguay es un golpe contra America Latina, contra los procesos progresistas y en definitiva contra la suerte de nuestros pueblos.

¿Qué significa este golpe para Latinoamérica?

Creo que  una exigencia de mayor unidad en el proceso de la luchas latinoamericanas, una exigencia mucho mayor en lo que tiene que ver con la concreción de la solidaridad y tanbien, un gran aviso. No puede dejarse de tomar en cuenta la ofensiva imperialista que intenta hacer retroceder este proceso que notoriamente, mas allá de opiniones que pueden ser o no coincidentes, es un proceso de cambio muy importante en el continente, teniendo en cuenta que hasta hace diez, doce años era la década del neoliberalismo y ahora, vuelvo a insistir mas allá de discusiones que yo se que existen, en las que participamos, hay debates: que tendríamos que ir mas rápido, y que tenemos debilidades y errores en muchos gobiernos progresistas pero tenemos cambios sustanciales en el continente y entonces yo creo que esta America Latina es absolutamente distinta en estos años, pero también, para contestar definitivamente a tu pregunta, este operativo que seguramente estuvo coordinado, como siempre, por el imperialismo nos hace abrir mucho mas los ojos a los latinoamericanos y cada paso de avance que nosotros damos, ellos se paran para hacerlo retroceder. Lo que si creo es que no lo van a lograr si somos capaces de unirnos.

Con respecto a los intereses económicos de las corporaciones multinacionales ¿Qué relación cree usted que tienen con estos golpes que se promueven o también se efectúan en America latina?

La relación es absolutamente directa. Tienen una relación totalmente directa, acá estamos escuchando hablar de Monsanto y de los transgénicos en un lugar donde los sojeros y los grandes plantadores de soja han hecho una gigantesca fortuna en muy poco tiempo. Pero no es solo en Paraguay que lo han hecho, vamos a entendernos, lo han hecho en varios países, en el nuestro, en Uruguay también. Pero por supuesto las multinacionales tienen relación directa con estos golpes, financian estos golpes, los organizan, los coordinan y son intereses enormes los que tienen en juego. Estamos hablando en Julio de 2012, la soja toco los 600 dólares la tonelada, entonces uno dice bueno, esto hay que tenerlo en cuenta. La empresa con la cual están enfrentados acá los compañeros, denunciando lo que suponen la participación de Río Tinto; la empresa canadiense váyase a saber que mas, porque es tan grande la telaraña de las multinacionales que uno a veces dice canadiense y no sabe muy bien si son solo canadienses; Viene  a instalarse y a querer recibir 14 mil millones de dólares para la energía mas todo los temas de la infraestructura y para ofrecer qué, quitarle el aluminio a Paraguay. Entonces la presencia de las multinacionales es terriblemente real en el continente y toda idea de que  el relacionamiento con esas multinacionales no genera muchos peligros es una idea extremadamente peligrosa para nuestros pueblos. ¿Qué quiere decir, que los gobiernos progresistas no pueden tener relacionamiento , o buscar la forma de tener mayores inversiones? . los gobiernos neoliberales y las dictaduras nos dejaron  tan mal que para obras que necesitan de tal envergadura, de pronto se necesitan acuerdos, pero tenemos que saber muy bien donde estamos parados con quien estamos tratando y en que términos se negocia, porque si no se pone por sobre todas las cosas el interés de cada país, de los latinoamericanos en su conjunto y de cada pueblo, entonces mal nos va a ir en estos acuerdos.

¿Cómo ve usted el panorama no solo del frente de resistencia sino del pueblo paraguayo en términos de la elección del próximo año?

Bueno las elecciones estaban previstas en Paraguay para el 2013. yo he escuchado decir ,y comparto la opinión de los compañeros paraguayos,  ¿qué garantías tenemos ahora de que estas elecciones se van a realizar?, y si se realizan, ¿en que condiciones?

Porque el problema no se trata de los observadores internacionales, como plantea la OEA, el problema es la disposición  que pueda existir porque la represión aquí se esta realizando de forma sorda, pero se esta realizando. No tenemos que olvidarnos nunca que para destituir a Lugo hicieron primero la masacre de Curuguaty en el latifundio Marina Cue. Tampoco tenemos que olvidarnos nunca que el dueño de ese latifundio, de esas tierras mal habidas es Blas Riquelme, que fue senador del Partido Colorado de Paraguay, presidente del Partido Colorado de Paraguay, entonces el poder esta concentrado en lo económico y político. y si fueron capaces de violar las normas mas elementales para destituir a Lugo será el pueblo paraguayo  el que decida como van a hacer y como se vana a desarrollar las elecciones del 2013. en todo caso, nosotros los uruguayos siempre decimos, porque  estamos convencidos de eso, que nosotros no somos dueños de la verdad, ni estamos en las mas mínimas condiciones de enseñarle nada a nadie, pero los avances que hemos logrado si tenemos la obligación de compartirlos. Los avances que hemos logrado en Uruguay, donde no esta todo resuelto ni mucho menos, pero hemos logrado avances gracias a la unidad de todas las fuerzas antiimperialistas y antioligárquicas que provienen de distintos sectores y por sobretodo con la movilización y la lucha popular, sin la cual es muy difícil hacer avanzar proyectos políticos de transformación. Si las grandes masas de jóvenes, de estudiantes , de trabajadores, de campesinos   no hacen suyo el proyecto es muy difícil hacerlo avanzar.

En relación a la represión ¿se puede llegar a profundizar cuando en unos meses los ojos de la opinión publica mundial no estén ya sobre Paraguay?

Yo creo que el riesgo de represión siempre esta presente, en el caso de Paraguay lo esta sin duda y no lo digo como un elemento de alarmismo, es notorio, estamos aquí en Asunción y nosotros sabemos que los mismos que dieron el golpe están dirigiendo ahora la seguridad del Estado y de todos los elementos que tienen que ver directamente con la represión. Por lo tanto esperemos que no se concrete, pero en lugar de esperar hay que ser capaces de ayudar desde todos lados para denunciar la situación que vive el pueblo paraguayo, para ser solidarios con sus luchas, para hacer conocer las luchas que ya están librando y que se conocen poco porque es notorio, los dueños de los medios de comunicación en su inmensa mayoría en el continente son los mismos que participan en estas cosas. Alcanza con comprar hoy el diario ABC Color para darse cuenta  y menciono solo uno sin contar a las radios y la televisión.

Credito de imagen: http://www.frenteamplio.org.uyfeature

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