Ernesto Benitez pertenece a la Coordinadora de Productores Agropecuarios de San Pedro Norte (CPA-SPN) y es parte de la dirección del partido Convergencia Popular Socialista. Analiza en términos históricos la reorganización popular paraguaya pos dictadura, la llegada de Lugo al gobierno  y las tareas a futuro para el movimiento popular.

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Posiblemente Paraguay sea uno de los países con peor distribución de la riqueza, relacionado fundamentalmente con la tierra, que es la base sobre la cual se articula el modelo capitalista de este país. El 2% de los propietarios controla el 90%.

Hay cuatro grupos de poder. En primer lugar los ganaderos, que aplican un modelo de explotación muy atrasado comparándolo con otras burguesías que dedican a la cría de ganado. Acá es mucho más artesanal, muy atrasados desde el punto de vista capitalista.

Los empresarios que se dedican a actividades ilegales, contrabando y contratos con el Estado se beneficiaron con grandes obras públicas como Yacireta o Itaipú aprovechando el control de las instituciones estatales. Hicieron esa fortuna fruto de la influencia sobre las instituciones del estado.

Después están los empresarios mafiosos que se dedican al narcotráfico, armatrafico (trafico de armas), y todos los tráficos.

Y hoy día y con mucha fuerza, entran los agroexportadoras, el agronegocio. Ahí podemos encontrar a unas seis empresas multinacionales: Cagill, ADM, Bunge, Monsanto, Dreyfus, Bactcher. Estas empresas trasnacionales con sus socios locales controlan alrededor  del 90 % de la exportación paraguaya.

Esos grupos económicos y los intereses de las multinacionales son los que desde hace 100 años se articulan para el saqueo colonial que sufrimos como pueblo.  Estos son grupos extremadamente conservadores, excluyentes, racistas, muy violentos.

Frente a eso, ya a finales de la dictadura fuimos recomponiendo el movimiento popular. Anteriormente  tuvimos un proceso de persecución política, desde la década del ’40 hasta casi el ’90. Algunos con presidentes militares, otros no militares pero todos con las mismas características: represión a la gente, torturando, matando y expulsando a muchísima gente.

A fines de los ’70 la mayoría del movimiento popular y de izquierda fue perseguido tremendamente. La mayoría de esos cuadros fueron anulados, con la muerte o con la expulsión del país.

Con la caída de la dictadura en el 89 tuvimos es un proceso de recomposición y de rearticulación de los sectores populares: sector estudiantil, indígena, campesino, sectores sin techo urbanos, intelectuales.

Ya a fines de los ’90 y fundamentalmente en el 2000 es que se reconstruyeron los partidos políticos populares que hoy día tenemos. Pero en la década de los ’90 se fueron desarrollando organizaciones gremiales contestando al sistema, movilizándose, luchando, recuperando tierras, bloqueando. A eso es a lo que nosotros le llamamos “proceso político”.

Este proceso nuestro se fue construyendo progresivamente, de a poco, desde el descontento popular, con sus propias herramientas. El pueblo fue aprendiendo de los errores y vieron la necesidad de la construcción de las organizaciones populares y el movimiento permanente hizo que sus núcleos más avanzados se fueran politizando. Fuimos entendiendo la necesidad de la herramienta política como algo necesario para profundizar el proceso de construcción popular.

Entonces los partidos políticos, surgieron producto del impulso del movimiento popular, de los núcleos más concientes de los sectores populares: campesinos, estudiantiles, profesionales. La mayoría de los casos, los partidos de izquierda o populares que surgieron, nacen con esas características en esta etapa. Entonces ese descontento general y el avance organizado fueron presionando y debilitando a las fuerzas políticas tradicionales.

El partido colorado y el partido liberal, después el UNACE de Lino Oviedo -un desprendimiento por derecha del partido colorado- son expresiones políticas de una forma determinada de acumulación capitalista en este país: los ganaderos, los terratenientes, los empresarios mafiosos, los empresarios “legales”. Estos partidos representan a esos grupos económicos. Esta forma de acumulación capitalista se fue debilitando progresivamente, producto de toda la situación internacional, el avance del modelo neoliberal.

Y en esos mismos partidos se fueron generando contradicciones profundas que no pudieron superar, producto del modelo que se estaba agotando ante un nuevo modelo, el agronegocio, modelo capitalista que entra de lleno.

Eso genero entre ellos una disputa sobre que forma de acumulación iba a hegemonizar y controlar las instituciones del Estado para a partir de alli seguir adelante con las formas de explotación. Entonces, son esas crisis y la falta de perspectiva de un proyecto alternativo entre ellos mismos lo que los fue debilitando y potenciando también el crecimiento del movimiento popular.

Entonces, esa búsqueda del movimiento popular de cambio, y la búsqueda de generar más condiciones favorables para el agronegocio -esos intereses contradictorios y extremos- es lo que en el 2008 fueron confluyendo y apoyaron la candidatura de Lugo, que no salio de los grupos políticos tradicionales.

Entonces esos dos proyectos tan distintos se organizaron detrás de la candidatura de Lugo con el objetivo de golpear al partido colorado como fuerza hegemónica representante del modelo capitalista atrasado  que progresivamente se iba debilitando. Y llego el triunfo electoral.

Todos los medios de comunicación que hoy día son tremendamente reaccionarios y contrarios al proyecto popular: ABC Color, Ultima Hora, etc., en gran medida apoyaron la candidatura de Lugo; una parte de la burguesía  de los liberales, el imperialismo yanqui, apoyaron para golpear al partido colorado representante de ese modelo capitalista más atrasado, casi feudal, menos neoliberal, más estatista.

Pero el gobierno de Lugo, para nosotros como proyecto popular, es un avance, un paso en esa caminata que fuimos dando, en la construcción y recuperación del movimiento popular. Antes de las elecciones era imposible la unidad de estas fuerzas con las cuales hoy estamos articulados en el Frente Guasú. Cada uno por su lado, así llegamos a las elecciones. Solamente coincidimos en apoyar el candidato a presidente, pero después no pudimos articular nada para las gobernaciones, para los diputados, senadores, nada.

Entonces se pudo ganar el ejecutivo pero no se pudo ganar el legislativo ni los poderes departamentales ni locales. 17 provincias quedaron en manos de la derecha. En el parlamento son 45 senadores y 80 diputados, de esos se lograron dos diputados y tres senadores; solo cinco parlamentarios de los 120 responden a este proyecto popular.

Con esa composición, el ejecutivo es muy débil. Un presidente democrático con perfil progresistas, con un vicepresidente reaccionario de extrema derecha; todas las gobernaciones en manos de los grupos conservadores, la absoluta mayoría de los municipios también en manos de los conservadores; el 98% del parlamento en manos de los conservadores y el 100% del poder judicial también en manos de estos grupos, dificultó tremendamente el avance del nuevo proyecto, de los planes progresistas del presidente.

Un movimiento popular que anteriormente nunca había tenido ni siquiera un intendente, de repente se encontró en condiciones de asumir responsabilidades gubernamentales: ministerios, secretarías, de forma dispersa.

Fuimos haciendo el esfuerzo por articular ese conglomerado de movimientos. En un año de gestión de gobierno,  pudimos llegar a acuerdos como para construir el Frente Guasú como espacio de articulación del movimiento popular, progresista y de izquierda que forma parte de este proyecto popular, para darle sustento al presidente.

Los ministros progresistas eran minoría al principio y con el correr de los años fueron inclinándose hacia el movimiento popular. Lugo fue cambiando a sus ministros y fue dando espacio al sector más democrático y  progresista. Se fue intentando dar respuestas mínimas a los problemas históricos de nuestro país, sobretodo a la cuestión de la soberanía.

Nuestro país tiene 40 millones de hectáreas, cerca de 37 millones de hectáreas están en manos de propietarios extranjeros y multinacionales. Del subsuelo, 13 millones de hectáreas concesionadas a empresas extranjeras, multinacionales. Ahí tenemos petróleo, gas, uranio, oro, agua.

Tuvimos flota mercante del Estado y puertos estatales, todo fue entregado a empresas multinacionales que importan y exportan sin mucho control y sin impuestos. Tuvimos ferrocarriles, fueron totalmente desmantelados. Línea aérea paraguaya y  transporte aéreo militar TAM se privatizaron, nuestra ruta aérea fue entregada a transporte aéreo del MERCOSUR. Los acuerdos entre el estado paraguayo y los estados vecinos como Argentina y Brasil, en relación a las hidroeléctricas, eran tratados de mucha subordinación y entrega.

Este gobierno tenia entre sus ejes programáticos electorales la cuestión de la soberanía territorial, energética, política y cultural, y la reforma agraria como eje emblemático para el sector popular y fundamentalmente para el sector campesino, que es el sector más politizado.

Con esos ejes el sector popular comenzó a presionaron una vez que se instaló el gobierno.

A partir de los ejes de presión del movimiento popular se dieron algunos pasos importantes, por ejemplo el proceso de renegociación que se logró con el Brasil, una conquista importante porque alrededor de 350 millones de dólares anuales son el beneficio que pudimos acordar.

Se pudo lograr que el presidente firme un decreto en relación a la soberanía territorial, 50 kilómetros de franja fronteriza. Porque nosotros tenemos entregado prácticamente toda la franja fronteriza a propietarios extranjeros, fundamentalmente la franja norte: Itapúa, Alto Paraná, Canindenyú, Pedro Juan y una parte del Sureste, son unos ocho millones de hectáreas en la franja fronteriza lindantes con el Brasil que están en manos extranjeras.

Esa ley define que a partir de su promulgación ya no puede instalarse un propietario extranjero en esa franja. Si esa ley no es retroactiva no tiene peso como herramienta para recuperar las tierras porque hoy en día ya está en manos de ellos.

La ley les generó molestias porque sobre esa franja están instaladas multinacionales, pero esas tierras fueron adquiridas en forma de prebenda ilegal, porque eran propiedad del Estado. Entonces esa ley sirve como argumento a los movimiento populares y fundamentalmente a los campesinos para presionar para que se recuperen las tierras mal adjudicadas y se ejerza la soberanía sobre ese territorio.

Esas son algunas conquistas, relacionadas a las hidroeléctricas, a la soberanía territorial, espacios de mayor participación de la gente, la salud gratuita, el plan social “mejor vida”.

Con los gobiernos anteriores el apoyo a la extrema pobreza empezó con cinco mil, diez mil familias, con nuestro gobierno subió alrededor de cien mil mas o menos.

Todas son conquistas democráticas importantes que ni en lo mínimo influyen en los intereses de los grupos de poder. Por el contrario crean las condiciones legales para que los grupos de poder crecientes como el agronegocio tengan mayores posibilidades de acumulación.

Con este gobierno hubo por primera vez en la historia nuestra alrededor de un 15% de ingreso para los grupos económicos, anteriormente tenían como máximo 2 o 3%. Y esas ganancias son exclusivamente de las multinacionales, no para ser distribuidas, porque acá los agroexportadores no pagan impuestos, los ganaderos y los grupos económicos no pagan impuestos. El único sector que paga impuestos es el pueblo, un IVA del 10%. Después todos los grupos de poder saquean este país sin pagar nada.

El movimiento popular fue planteando en el parlamento proyectos para que se cobre impuestos a la renta personal, a la exportación de granos y materia prima. En la práctica no sucedió, pero se fueron creando las condiciones de mayor participación popular, mayor democracia, mayores conquistas sociales.

Desde el gobierno se constituyó una instancia compuesta por miembros del ejecutivo, el legislativo y el judicial que se llamo “Comisión de Verdad y Justicia” para investigar todos los bienes malhabidos durante la dictadura. Esa comisión hizo bien su trabajo y pudo demostrar legalmente que hay 8 millones de hectáreas de tierras malhabidas, en qué departamento están y quién es el propietario hoy en día. Esto permitió conocer como fueron acumulando su riqueza.

Para nosotros, sacando conclusiones de todos estos elementos, los grupos económicos conservadores locales subordinados al capital multinacional e imperialista, fueron analizando este proceso de avance y de construcción de un proyecto popular que, desde un punto de vista económico, no les generaba todavía mucho peligro, pero que a mediano plazo, en 2013, iba a haber mayor avance del movimiento de izquierda unificado con la posibilidad de ocupar mayores espacios en el legislativo.

Entonces empezaron los intentos de acabar con este proceso. Este golpe fue el intento numero 24. Veintitrés veces intentaron anteriormente, producto de todas las contradicciones que hay entre sus formas de acumulación capitalista dieron marcha atrás, pero esta vez tuvieron consenso entre ellos: la Asociación Rural de Paraguay, la Unión Industrial Paraguaya, la Federación de Industria y Comercio, la Asociación de Productores de Soja y todas sus expresiones políticas, la jerarquía de la iglesia, los medios de comunicación, las multinacionales. Todos ellos acordaron para dar este paso, así lograron llevar adelante el golpe institucional.

Durante el golpe, el Frente Guazú analizó que actitudes se iban a tomar para dirigir a las masas, tratando que desde el ejecutivo se plantee una resistencia. Se analizó inclusive la posibilidad de hacer un contra golpe.

Finalmente desde la dirigencia que tenía mas experiencia de resistencia durante la dictadura se decidió evitar la confrontación porque estábamos seguros de que no íbamos a tener una mayoría y que si nosotros mismos caíamos en la confrontación y en tratar de evitar esto con la fuerza iba a haber un baño de sangre.

En el momento del juicio político en el parlamento había mil movilizados más o menos, y alrededor de los edificios había francotiradores. Eso no fue orden ni del presidente ni del ministro del interior, estaba montada la masacre. Entonces se decidió dar un paso atrás muy doloroso para tratar de preservar todo lo que fuimos construyendo a lo largo de más de veinte años de acumulación, conciencia y organización y no caer en el juego que ellos querían. Ahí si iba a caer el proceso y no solo el gobierno.

Nos sacaron del gobierno pero nos quedamos con toda nuestra fuerza intacta para seguir retomando la lucha. En esa tarea estamos, tratando de animar nuevamente a nuestros militantes de base, apoyando a nuestro pueblo para interpretar lo que pasó, tratando de tener la claridad política para los pasos que hay que dar, ayudando a nuestro pueblo a interpretar la coyuntura y las tareas concretas que hay que darse.

Tratar de ir combinando la política internacional y el esfuerzo interno para agotar al máximo este gobierno y si es posible negociar nuevamente su salida, y si no se puede, para que llegue al 2013 debilitado y con las fuerzas populares retomadas con mucha mística, mucha convicción y disputar las elecciones.

Por ahora seguir la resistencia, las presiones, las acciones de agotamiento y hostigamiento permanente. Para nosotros ellos no completaron el golpe, porque sacaron al gobierno pero a nuestras fuerzas no las han tocado. Nos sacaron de las instituciones, hasta ahí pudieron.

Ahora la tarea es evitar la reinstalación conservadora y tratar con una fuerza más unificada de rehegemonizar el gobierno.

Mirta Lezcano es hermana de Gustavo Lezcano, uno de los 6 campesinos detenidos políticos en la cárcel de Tacumbú acusados de estar implicados en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raul Cubas. A continuación Mirta narra la actual situación de los presos  bajo el gobierno de Franco. 

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Los dirigentes campesinos del Partido Patria Libre y el Movimiento Agrario Popular  Agustín Acosta, Roque Rodriguez, Basiliano Cardozo, Simeón Bordón, Arístides Vera y Gustavo Lezcano fueron condenados a 37 años y siete meses de prisión por estar supuestamente implicados en el caso de Cecilia Cubas, incluso después de ser liberados ante la falta de pruebas por el juez en Primera Instancia Pedro Mayor Martinez.

Tras el golpe de Estado parlamentario de junio, el proceso contra los seis campesinos se aceleró en el marco de criminalización hacia los movimientos populares del gobierno de Francisco Franco.

¿Quiénes son los querellantes?

El caso por el que ellos están procesados es por el caso de la hija del ex presidente de la república Raul Cubas,  la señorita Cecilia Cubas, que fue secuestrada en el 2004. Debido a la persecución que se dio, los compañeros sintieron la necesidad de buscar ayuda internacional en las embajadas.

El embajador de Argentina les dijo que existía la posibilidad de que pidieran refugio político en ese país. Se hizo la gestión, y se fueron con refugio provisorio. Al mes el poder ejecutivo y judicial paraguayo emiten la orden de captura en Argentina. Estuvieron presos en el penal de Marcos Paz durante dos años hasta que fueron extraditados por pedido del gobierno de Paraguay

¿Por qué los relacionan a ellos con el caso?

El argumento de la fiscalía es que son personas que pertenecían al Partido Patria Libre (PPL), un partido marxista-leninista que fue constituido legalmente de cara a las elecciones generales del 2003. Trece de los dirigentes del partido fueron encarcelados mientras que los fundadores del partido tuvieron que refugiarse en Brasil.

Estos compañeros son dirigentes de base, dirigentes campesinos, y la fiscalía criminalizó totalmente la construcción de poder que venia llevando ese partido. A ellos se los acusó de tener reuniones con esos dirigentes, de tener conversaciones telefónicas, de participar en cursos y los acusan de que fueron entrenados en prácticas de secuestros.

También los asocian con el Ejercito del Pueblo Paraguayo (EPP), que es un grupo que apareció posteriormente a su detención. El argumento de la fiscalía es que el EPP era el brazo armado de Patria Libre, entonces se concluye que eran parte de ese grupo.

¿En qué situación está la causa actualmente?

Ellos están querellados por la fiscalía y por la familia. El abogado defensor de la familia es el actual presidente de los magistrados, porque en Paraguay existe el jurado de enjuiciamiento a los magistrados, que es donde se juzga a los jueces en cuanto a su desempeño, y el actual abogado de la familia es el presidente del jurado de enjuiciamiento a magistrados. Para poder hacer esto tuvo que pedir un permiso durante los seis meses que duro el juicio para poder defender a la familia.

¿Cuáles son las irregularidades del proceso?

La irregularidad comienza desde que ellos son detenidos en Argentina. La orden de detención que debería haber salido del juzgado de primera instancia que tenia el caso de ellos, salió de la Cámara de Apelación de Paraguay, siendo que todavía el caso de ellos no estaba en esa instancia.

Por otro lado, se los detiene teniendo un refugio provisorio y estando en estudio el caso de ellos. Incluso la interpol los detiene en el local del CEPARE, que es el Comité para la Elegibilidad de Refugiados de Argentina, violando la inmunidad de su condición de asilados políticos. A ellos se los notifica que fue rechazado el refugio una vez que están en la cárcel

Después de la extradición, el juicio no comenzó hasta febrero de este año. Es decir que estuvieron casi seis años sin ser juzgados. Esto en Paraguay es ilegal, el plazo máximo para estar privado de la libertad sin ser condenado es de cinco años.

Cuando se vence ese plazo de cinco años, los abogados presentan a la justicia el pedido de libertad. Lo que contestaron los ministros de la corte fue que en ninguna parte del documento constaba que hubiesen estado presos en Argentina, que solo constaba que habían estado en hoteles y pensiones.

¿Por qué se acelera la sentencia después del golpe?

Bueno, tanto la familia Cubas como la fiscalía siempre sostuvieron que Lugo apoya a Patria Libre y al EPP, y que porque Lugo estaba en el gobierno se estaba dando una pulseada para ver si los condenaban o no. Cuando Fernando estaba haciendo campaña para su candidatura, la mama de Cecilia Cubas salió por los medio diciendo a los paraguayos que no votasen a Lugo porque protegía secuestradores.

Entonces después del golpe el proceso se aceleró y rápidamente salió la sentencia.

¿Cuáles son las pruebas?

La prueba contundente es que se comunicaban telefónicamente con Osmar Martínez (Ex dirigente del PPL). Pero los números en cuestión no estaban a nombre de los acusados, entonces la fiscalía dice que tiene testigos de que esos teléfonos pertenecían a los compañeros, porque la empresa telefónica tampoco podía probar ese vinculo.

Y después, un testigo infiltrado de la policía, Dionisio Olazar, que dice haber participado en una reunión del 13 de enero donde supuestamente se vota sobre la muerte de Cecilia Cubas. El testigo afirma que los compañeros pertenecían al comité político del partido y que como comité votaron que había que matarla.

Ahí sale una contradicción, porque este testigo cada vez que declara dice algo diferente, y en la última declaración del juicio oral aseguró que a la señorita Cubas la habían matado el 24 de diciembre de 2004. Sin embargo, estos compañeros únicamente están condenados porque participaron y votaron el día 13 de enero de 2005.

Los familiares de los campesinos estamos conformando una coordinadora con el fin de pedir justicia ante las múltiples irregularidades del caso y de difundir tanto nacional como internacionalmente la situación.

Ricardo Canece, ingeniero Secretario General del Frente Guasu, parlamentario del Mercosur, da su perspectiva del mapa político paraguayo y los intereses que movieron los hilos del golpe de estado: Las transnacionales agroexportadoras y extractivistas, y su relación con la oligarquía local.

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Ricardo Canece cuenta con una reconocida trayectoria como Concejal Municipal de Asunción, Presidente dela Junta Municipal  y por su lucha antidictatorial. Se especializó en energía y su crítica a los manejos de la binacional lo obligó a ir al exilio en 1977. Actualmente parlamentario del Mercosur y secretario general del Frente Guasu.

¿Cómo se entiende el golpe en relación con la presencia de las multinacionales en Paraguay?

Yo creo que este es un golpe que viene del norte e impulsado por las transnacionales. Hay algunos organismos del imperialismo, no te puedo decir que todos estén implicados, pero tiene ese sello indiscutible del imperialismo porque este es un golpe a la democracia en Paraguay, pero también es un golpe al proceso de integración progresista de la región. Es un golpe donde se busca poner un “portaaviones” de los Estados Unidos de America en Paraguay, utilizar Paraguay para desestabilizar toda la región y hacia ahí apunta este proceso.

¿Cómo se lee esto con una mirada historica?

Desde la guerra de la triple alianza, donde se destruyo un proceso popular muy fuerte, el pueblo paraguayo no pudo retomar esa fortaleza que tuvimos. Ese proceso que estaba basado en la conciencia de la gente, en la organización, el desarrollo de bases productivas, eso se revienta con la guerra de la triple alianza y paraguay queda como un eslabón débil. Por eso tuvimos varios golpes.

El de 1937 contra la revolución febrerista, que fue un movimiento popular, interesante. Y después en la revolución de 1947, donde fue el intento mas serio que tuvo el pueblo paraguayo de revertir la situación hacia un proceso democrático-progresista. Ahí hubo una articulación de organizaciones de izquierda, progresistas y democráticas,  hasta que esa guerra civil se perdió. Esa guerra fue trágica, donde ya el imperialismo jugo a favor de la reacción y donde se termina instalando Stroessner sobre ese triunfo de las fuerzas de derecha.

Y ahora habíamos podido avanzar en el 2008 y este avance es lo que provoco que vengan a volver a tirarnos atrás. Pero vuelvo a decir, no es solamente contra el pueblo paraguayo este golpe. La jugada del imperio es romper el proceso de integración regional y utilizar a Paraguay como base de operaciones; en coordinación con nuestra oligarquía, y sabemos muy bien como la oligarquía de Uruguay, de Argentina, de Brasil, de Bolivia,  por citar las más cercanas, están coordinando con los golpistas de Paraguay, abiertamente. Debe ser porque las une sus intereses de clase.

Desde esta perspectiva ¿Como se esta dando el saqueo de los recursos naturales en Paraguay?

Tenemos lo que viene ya históricamente y las formas nuevas. Lo que ya viene es el tema de la tierra que viene desde la guerra de la triple alianza pero que se agudiza en la dictadura de Stroessner donde se crean las condiciones para una primacía de las transnacionales de la agroexportación en connivencia con los terratenientes, esa es la alianza: las transnacionales con los terratenientes.

También el caso de los brasiguayos terratenientes como Favero, que tiene 1 millon de hectáreas, aparte de ser un reaccionario, amigo de Stroessner. Según los datos de la comisión de Verdad y Justicia hay 8 millones de hectáreas de tierras mal habidas en manos de terratenientes, o sea tierra robada. Y esta gente que tiene tierras robadas son la mejor conexión con las transnacionales y son justamente quienes quieren criminalizar la lucha del campesinado por la tierra, que afecta sus intereses.

Estos intereses económicos son los de Monsanto, Cargyl y otras transnacionales en conexión con la oligarquía local. Esos sectores estaban intranquilos con nuestro gobierno, que no había afectado gravemente sus intereses porque con la minoría en el congreso, y la oposición en el poder judicial, no podíamos avanzar y esa era la fricción. Pero alguna traba se le ponía a los transgénicos, había siempre una presión por la reforma agraria; por la expropiación de tierra, entonces ellos estaban molestos.

Estos intereses de los terratenientes, de la agroexportacion, de las trasnacionales están detrás del golpe y también el negocio nuevo que es la energía hidroeléctrica; y ahí entra Rio Tinto Alcán. Porque  en el mundo no hay nada mas valioso en este momento que la energía.

¿Cómo venia la negociación con Rio Tinto durante el gobierno de Lugo?

El gobierno de Fernando Lugo le trato con mucho respeto, porque justamente nuestra correlación de fuerzas no era como para echarla a patadas, que es lo que se deberia haber hecho. Esa es mi opinión, que no es la misma que la de Fernando Lugo. Pero bueno, se les atendía con cordialidad, diciéndoles que no iba a  haber subsidios.

Durante tres años no pudieron concretar nada, a pesar de lo que invirtieron en prensa, en agencias de imagen, en lobbistas, muchos inclusive dentro del gobierno, un sector de los liberales que ahora siguen en el gobierno actual de Federico Franco.

Ese es uno de los negocios que Franco esta acelerando, porque ahí hay mucho dinero. Nosotros hemos estado calculando y muy por lo bajo son 14 mil millones de dólares que Río Tinto Alcan pretende que se le subsidie, además del trabajo esclavo del pueblo paraguayo que va a tener que trabajar, ya sea para pagar los impuestos, ya sea por el costo de menos inversión en educación y en salud, o también por la contratación de una deuda externa, porque ¿De donde saldrán los 14 mil millones de dólares de subsidio? Van a tener que pedir un crédito externo, con el cual se multiplicaría por ocho la deuda que tiene el país.

Esto seria una carga pesadísima sobre el pueblo paraguayo. Le van a quitar toda su soberanía sobre esa energía que van a ser 1600 megavatios, que es prácticamente todo lo que paraguay consume actualmente. Porque 1600 megavatios son mas de dos unidades de Itaipú, y esas unidades no las vamos a poder recuperar mas. Si paraguay quiere recuperar esa energía no va a poder, Río Tinto va a ampararse en las leyes de protección de la inversión extranjera, va a accionar en tribunales internacionales. Una perdida total de soberania a favor de este enclave, es decir, un enclave es un Estado dentro de otro Estado.

¿Cual es la relación entre el golpe de estado y Rio Tinto?

Hay sospechas fundamentadas  de que ellos estuvieron detrás del golpe financiándolo. Yo los he visto haciendo lobby con la comisión de energía de la cámara de diputados. ¿Qué estaban haciendo ahí? Si todavía no había ningún proyecto, ni siquiera el planteo de iniciar negociaciones  ¿Por qué estaban hablando con la comisión de energía? Hay elementos, información precisa que apunta a que ellos estuvieron en el financiamiento de este golpe.

De hecho este presidente que le puede ayudar a disminuir la tarifa eléctrica les va a permitir ganar cientos y miles de millones de dólares. Porque los cambios de presidentes y parlamentarios pueden estar manipulados por una empresa que por su volumen de negocios, la institucionalidad misma del estado puede a peligrar.

Nosotros hemos tenido un sistema de enclaves, esto fue así luego de la guerra de la triple alianza; este golpe contra lo que fue “la cuba” de aquella época, un Paraguay que iba totalmente en contra mano al proyecto imperialista y por eso hubo un genocidio contra el pueblo paraguayo. Después de eso vienen los enclaves: el enclave del tanino, el enclave de la yerba, el enclave de la madera, de la carne; los cuales ponían y sacaban a los presidentes. Varios presidentes de la república fueron abogados, lobbistas de esas empresas. Por eso, nosotros ya hemos padecido esa situación. Y ahora se vuelve a repetir, de forma más aguda.

-¿Cómo entiende la presencia de las bases militares norteamericanas?

-Todo el Paraguay va a actuar en función de los intereses de EE.UU. y más con este gobierno títere de Federico Franco. Ya salió a decir un diputado de UNACE -de la ultraderecha, de Lino Oviedo- que tenían que venir más bases militares. Pero aun si no hubiera bases militares, el gobierno golpista y el gobierno que pretende asumir luego de las elecciones del 2013 pretenden hacer eso. Incluso ya hablan de un tratado de libre comercio con EE.UU., hablan de bases militares y demás. Pero el rol que van a cumplir es el de desestabilizar la región a partir lo que sucede en Paraguay.

-Usted también es miembro del Frente Guasu ¿Cómo ven el escenario electoral del 2013? ¿No estarían legitimando el golpe institucional con la participación en estos comicios?

-No hay una decisión de participar sí o sí. Nosotros tenemos ahora una lucha por la recuperación de la democracia, de denuncia del golpe. Nuestra consigan es “Fuera Franco”, es decir, que salgan los golpistas y que retorne la democracia. Al mismo tiempo, nos estamos preparando para ejercer el derecho de elegir y ser elegidos, así como buscamos ejercer todos los derechos, la manifestación, la libre expresión, condenando cuando hay atropellos a la libertad de prensa.

Vamos a poner a prueba a los golpistas, ver si realmente ellos quieren elecciones libres o no. De hecho, esta citación que hacen a Lugo en los tribunales en base a que Maduro, el canciller de Venezuela que habría arengado a los militares, realmente no tiene ni pies ni cabeza porque la misma cancillería de Venezuela desmintió eso. Pero en todo caso si hubiera arengado tendrían que haberle hecho juicio político a Maduro y no a Fernando Lugo o a los ministros. Pero la intención de ellos es impugnar a nuestras principales figuras políticas para coartar nuestras chances en el 2013.

Después del golpe de Estado se dan cuenta que han unido a las fuerzas progresistas y democráticas, y nosotros estamos ahora afuera del gobierno por la fuerza, pero podemos tener buenas posibilidades en el 2013, entonces el gobierno de Franco busca entorpecer nuestro trabajo, o incluso quitarnos de la cancha a nuestros principales jugadores.

Si ellos quieren manipular las elecciones, ahí van en camino a convertirse en la dictadura de Stroessner. Porque en el gobierno de Stroessner había elecciones cada 5 años, pero no había posibilidades de que fueran elecciones libres y democráticas.

-¿Tienen pensado algún pedido de ayuda internacional para las elecciones?

-Claro, nosotros vamos a buscar primero en la región, el MERCOSUR, UNASUR, también la OEA, si bien en la OEA hay más condescendencia con los golpistas. También en la Unión Europea.Vamos a buscar que haya observadores internacionales que sean imparciales.

Vamos a ver si ellos aceptan que vengan observadores de la región. Ahí vamos a ir probando su vocación democrática, porque por el momento están restringiendo libertades públicas, están despidiendo gente por cuestiones ideológicas, están transgrediendo la Constitución e incluso, con los sucesos de Curuguaty, derecho humanos muy elementales.

Si esa va a su línea, vamos a tratar que por lo menos se evidencie esa línea autoritaria.

-En cuanto a la articulación con los movimientos sociales y campesinos, pensando también la resistencia en un plano más amplio que el electoral, ¿cómo se prevén estas articulaciones?

-Nosotros hemos ido avanzando en eso y estamos articulando con todos los movimientos sociales, sindicales y laborales, done hay mucha preocupación por la privatizaciones que ya se están anunciando; con el movimiento campesino por el tema de la tierra y con distintos movimientos, cada uno con su agenda, buscando unir los reclamos de participación y democracia con los reclamos sociales: vivienda, tierra, trabajo, todos los grandes temas que iremos profundizando con el transcurso del tiempo.

Al principio sí estuvimos más en lo que fue contestar al golpismo, pero tenemos una idea muy clara: Toda lucha social y reivindicativa es también una lucha contra el golpismo, por lo que toda lucha social es una lucha democrática.

-Teniendo en cuenta los antecedentes de lo sucedido en otros países de Latinoamérica, por ejemplo Honduras, ¿cómo están viendo la posibilidad de un avance represivo en Paraguay?

-Estamos teniendo en cuenta los focos de represión mas evidentes que hay, como puede ser el despido de los compañeros que están en funciones públicas, para lo que hoy en día existe la Coordinadora de Trabajadores Contra el Golpe.

El tema Curuguaty nos preocupa también, porque ahí hay orden de detención contra 62 personas por homicidio doloso lo que es extremadamente grave, ya que hay una criminalización de la lucha social sin ninguna prueba, porque ni la fiscalía ni el juzgado han presentado prueba alguna en contra de estos compañeros que estaban buscando un pedazo de tierra.

Al mismo tiempo, el Gobierno no esta haciendo nada con las denuncias muy serias de ejecuciones sumarias perpetradas por parte de la Policía, infiltrados en la Policía o cercanos a los terratenientes.

Hubo ejecuciones sumarias, hubo torturas e incluso todavía hay heridos que están indebidamente en cárceles sin tratar las heridas dejadas por la represión, cuando deberían estar en el hospital. Estamos atendiendo esos casos de represión.

Pero no solo damos respuesta sino que también pasamos a la ofensiva, como con el caso de Río Tinto Alcán, donde lanzamos una campaña en contra de lo que pretende este Gobierno para destruir al pueblo paraguayo.

La salud como cuestión social

Publicado: 17 de septiembre de 2012 en Uncategorized

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Esperanza Martinez es la ex ministra de Salud de Paraguay. Médica salubrista, proveniente de la salud pública y de la militancia social y de derechos humanos. Trabajó en el proyecto del Hospital de Clínicas de Paraguay durante la dictadura. en esta entrevista  da su perspectiva de la política pública de salud en Paraguay y cuenta cuales fueron los ejes en esa materia durante el gobierno de Lugo.

¿Cómo fue su llegada al Ministerio?

Cuando surge el proyecto de armar con Lugo nos empezamos a reunir un grupo de compañeros de muchos años y preparamos una propuesta que se llamó “Política Pública de Calidad con Vida y Salud en el Paraguay”. Esta fue presentada al en ese momento candidato a presidente Lugo y al vicepresidente Franco, actual golpista, que es médico, como una propuesta de política pública para el gobierno.

Fue presentada 7 de abril de 2008, día simbólico de la salud. Ellos firmaron una carta de compromiso con ese proyecto dos semanas antes de las elecciones. Fue el único proyecto del gobierno que tuvo un compromiso de los futuros gobernantes y un equipo que había elaborado una propuesta que definía una serie de cambios político estratégicos muy grandes en la política de salud.

Posteriormente fui designada como la ministra de Salud y estuve junto al Presidente hasta el último día. En ese contexto hicimos un proyecto que tocaba una serie de puntos estratégicos del sistema de salud y rompía con el modelo instalado en la sociedad paraguaya como el modelo político vigente. Un modelo patrimonialista donde las funciones del Estado fueron coartadas por grupos de poder políticos, económicos, militares, policiales, empresariales, financieros: la patria contratista.

Ese poder político tomaba las funciones del Estado y entregaba a la ciudadanía en un chantaje político por el voto, con un clientelismo muy fuerte. Durante los 60 años del Partido Colorado y los 35 años de dictadura, acceder a un cargo público significaba la obligatoriedad de afiliarte al partido de gobierno, por su lado el Partido Liberal, si bien era la oposición, reproducía el mismo modelo de clientelismo político y chantaje.

¿Cómo fue el proceso de estar en el Ministerio y la implementación de las políticas públicas de salud?

Uno de los temas mas importantes que nosotros establecemos es que la salud es un concepto de derecho. Entonces, una de las cuestiones dentro de este marco político fue salir de un “ministerio de los pobres”, donde se establecía que el rol era atender solamente a los más pobres, a una mirada donde el Ministerio de Salud era para los 6 millones de paraguayos, estableciendo que no hay una salud de pobre y una salud de ricos, sino que hay un derecho ciudadano al cual tenemos que acceder todos. Ese es el marco que se instala.

El otro elemento que se instala es el de un sistema de salud que abarque la universalidad. El sistema tiene que ser nacional, para todos. Que todos los subsistemas crezcan, mejoren, y que en algún momento se logre la integralidad, hacia un modelo de seguridad social o hacia un modelo de sistema público de rentas generales.

Había que sacar la mirada de focalización de la salud. En el programa materno-infantil se tomaba el parto, se le daba un kit de parto gratuito a la mujer y esa era la responsabilidad del Estado. Nosotros decimos que el sistema de salud tiene que ser integral.

¿A qué hace referencia con el concepto de salud integral?

Hablamos de integralidad dentro de tres conceptos: integral porque abarca a lo largo la vida a la gente, porque debe tomar todos los temas de la salud y porque debe tener en cuenta los determinantes sociales de la salud.

Hoy sabemos que la salud es un producto social, de la historia, estructural del país y de las personas. Hay gente que por sus condiciones de vida, empleo, de acceso geográfico, esta condicionada a morirse joven.

Una mujer paraguaya de 12 años, indígena, campesina, que viva en el departamento de Alto Paraguay en el Chaco donde se llega por camino de tierra con 14 horas de viaje y si llueve se cierra el camino, si tiene un embarazo, violada, ella no va a venir al sistema de salud. Ella es la próxima estadística de mortalidad materna de Paraguay. Y, por el contrario, si naces linda, rica, en una familia con casa, auto, empleo, tus posibilidades de mortalidad materna son muy diferentes.

Por eso nuestra política pública de calidad de vida y salubridad tiene ese nombre. Calidad de Vida y Salud porque no es un problema sólo de la salud en términos de condicionamientos biológicos y sociales sino calidad de vida en el sentido de posibilidad del desarrollo de las personas. Uno puede tener diabetes juvenil y va a ser enfermo en términos teóricos el resto de su vida, pero lo que la sociedad debe garantizar es que es persona sea libre, se desarrolle, sea feliz. Que pueda estudiar, trabajar, lo que quiera hacer en la vida.

¿En qué se manifiesta el tomar en cuenta la calidad de vida dentro del ámbito de la salud?

La calidad de vida es un concepto que abarca mucho más que un red de servicios atendiendo a personas enfermas e implica por lo tanto una mirada global y una política de protección social que sea mas abarcativa. Por eso este Gobierno desarrolla un gabinete social dirigido por el ministro de la Presidencia y establece prioridades presupuestarias.

En salud nos tocó la estrategia del desarrollo de la atención primaria a través de las unidades de salud en las familias y del acceso al agua potable. Pero también fue el tema de la eliminación del analfabetismo, el tema nutricional, del empleo, de la vivienda y otros que son parte de este programa social y que fueron parte de este Gobierno, y yo creo que también una de las razones del golpe, el introducir una mirada social que comienza a despertar en la ciudadanía la posibilidad de entender que tenía antes y qué posibilidades puede tener hoy y qué puede elegir.

La política pública de salud del gobierno del presidente Lugo abarca estos principios: universalidad, derecho a la salud, atención integral, la mirada de los determinantes sociales, la mirada de avanzar hacia la equidad social.

Dentro de este marco político filosófico uno de los temas mas importantes fue la declaración de la gratuidad de la atención en el sistema publico. Eso lo hicimos a lo largo de un año sacando aranceles que se pagaban en el sistema público, que en realidad era un sistema privado de bajo costo ligado fuertemente a un clientelismo político.

La gratuidad fue uno de los temas más debatidos y polémicos

¿Cuáles eran los argumentos en contra?

Que la salud gratuita no existe, porque uno va a ser atendido y no encuentra todo lo que necesita, falta cama, falta médico. Pero nuestra posición era que todo lo que se compra con dinero publico hay que entregarlo a la gente sin cobrar nada.

La gratuidad atacó tres problemas estructurales: el primero en relación con la exclusión del sistema de salud por razones económicas; el segundo tenía que ver con la corrupción dentro del sistema público, porque esos aranceles que se cobraban iban una parte al Estado pero otra parte iba como honorarios de mis colegas, nadie controlaba eso, que en realidad respondía a cuestiones estructurales: bajos salarios y pluriempleo. Los médicos complementaban su salario a través del cobro de aranceles.

Esto obstaculizaba el acceso de la gente pobre y por eso los gremios eran lo que más se enfrentaban conmigo, incluso después de un aumento del 65% en los salarios, porque al declararse la gratuidad la gente empezó a ir al sistema de salud y formaba colas.

Ante esto nosotros decíamos que el problema que queríamos tener era ese: a los enfermos asistidos en los hospitales, aunque formen cola, aunque no alcance para todos, pero que vengan al sistema y que no se mueran anónimamente en su casa siendo desconocidos socialmente. Al colocarse el problema en las colas se crea un problema político que hace a la visibilidad política de la temática y, por lo tanto, al debate y análisis de donde van a salir los recursos, porque si existe esa demanda, hay que cubrirla.

El tercer elemento tenía que ver con el clientelismo político. ¿A quién se le exoneraba el sistema de salud? Al amigo, al correligionario, al pariente. Entonces, retirar los aranceles significó mover varios de los problemas endémicos del Paraguay, tales como el clientelismo y la corrupción.

Podría decirse que el tema de la salud ha sido percibido por la sociedad paraguaya desde la primer encuesta hasta la última como el avance social más importante de este Gobierno, reconocido incluso por la oposición.

¿Cuáles son los antecedentes que recuperan para el sistema público en cuestión de integralidad? Porque había críticas por la influencia cubana en el sistema de salud paraguayo…

La presencia de los equipos de salud para familia fue estigmatizada por un lado como una estrategia comunista. Por otro lado, que los equipos y los promotores de salud eran operadores políticos del gobierno. Esto se debe a que el sector médico en Paraguay viene de un sector muy conservador, y veían en riesgo ante una política pública que fuera eficiente, gratuita y percibida positivamente por la población ciudadana, el conflicto con la medicina privada.

Ese fue un comportamiento del sector médico: que lo público sea malo, que se espere, que no haya medicamentos ni insumos. Por lo que esas personas eran derivadas al sector privado para sostener la clientela. Eso ha producido una crisis entre ellos. En vez de disputar la mejora de salarios como la lucha real, se mantenían los bajos salarios, el pluriempleo, la rotación de los profesionales, en detrimento del sistema.

Una estigmatización realmente, porque para mí este gobierno ha sido realmente conservador. Hemos tenido un parlamento que no ha tocado el tema de las tierras mal habidas y no hubo reforma agraria en términos de solucionar el problema de los latifundios. El sector empresarial ha tenido un crecimiento desmesurado, no se ha aplicado el impuesto a la renta personal, no se ha hecho pagar impuesto a los sojeros. Aquí no hay ninguna medida socialista, lo que se ha hecho es invertir en programas sociales tratando de entregar políticas sociales para la gente, no de cambios estructurales.

Sin embargo hubo una campaña de terrorismo mediático sobre el chavismo, el bolivarismo, el socialismo del siglo 21, los comunistas. A tal punto que hoy yo siento una polarización social y una lucha de clases pero desde la derecha estigmatizando a la izquierda, con una posición fascista de discriminación y persecución. Hay una exacerbación en criminalizar al sector social de la izquierda y a las luchas populares.

¿Cuáles son sus propuestas a nivel general?

Soy parte de la alianza política que se llama Frente Guazú, que es una alianza de partidos, movimientos y sectores de izquierda que estamos trabajando una propuesta alternativa para volver a disputar el gobierno en el 2013. Hasta el momento soy una de las precandidatas a la presidencia de la república y fui la única ministra mujer.

Soy más que nada una militante de derechos humanos, una militante social, gremialista, y en este momento formo parte de Participación Ciudadana, partido dentro del Frente Guazú.

Estamos tratando de consolidar, desde la lógica de la participación social, un partido que logre una democracia más participativa y no solamente una democracia de representación, en un país donde este tema es uno de los pendientes a ser desarrollado. Venimos de 35 años de dictadura y 60 años de un solo partido en el gobierno. Y de otras historias de gobiernos autoritarios, como el del Dr. Francia, dos guerras fratricidas, y donde todavía hay mucho temor en lo que hace al tema de construcción de ciudadanía, de discusión, de disputa. Creo que esta es la primera etapa después de 60, 50 años donde por primera vez discutimos de manera ideológica en Paraguay.

Creo que lo único que podemos agradecerle al gobierno golpista es establecer claramente donde están las contradicciones, cuales son los proyectos y que defiende cada uno, porque por primera vez la ciudadanía empieza a verlo claro.

Yo espero realmente que desde este tercer espacio que estamos creando podamos alguna vez llevar adelante un gobierno socialista en serio, porque tengamos el poder y tengamos las propuestas y la oportunidad de implementarlas.

En este marco ¿Cuál es la realidad de la mujer en Paraguay?

Creo que ha habido un avance muy importante en el tema de género, pero todavía la brecha sigue siendo muy importante, sobre todo en el tema del campo político. Las mujeres han ido aumentando su participación, pero siempre desde espacios donde no se concentran los procesos de decisión. Entonces activan, militan, pero a la hora de decidir los candidatos, son todos hombres.

Yo fui la única mujer del gabinete de ministros del presidente Lugo, hay una sola gobernadora mujer en este momento de 18 gobernadores, dentro de las bancas de senadores y diputados las mujeres no alcanzan el 14%. Creo que ese es un espacio de disputa de las mujeres, y hay una necesidad de fortalecer y capacitar a las mujeres para que se animen a disputar estos espacios políticos.

Mientras las mujeres con opción feminista y opción socialista, no disputen esos espacios, no se van a generar políticas que impulsen la igualdad de género, porque hemos tenido mujeres defendiendo un modelo machista también. Entonces no solo que haya mujeres, sino que estas defiendan sus intereses.

¿Cuál es su posición en torno al aborto?

En el caso de Paraguay el aborto está penado por la ley. Lo que nosotros trabajamos es el trato humanizado hacia las mujeres, en situación posaborto, para que sean protegidas por la confidencialidad del médico tratante y no la criminalización de las mujeres. Es un tema muy polémico en una sociedad conservadora y no creo que pueda consensuarse a corto tiempo.

Lo que hay que hace es trabajar sobre la educación sexual en los jóvenes, trabajar la responsabilidad. Yo creo que nadie está a favor del aborto, se está a favor de que hombre y mujeres tengan la posibilidad de elegir sobre su sexualidad y sobre su paternidad de manera responsable y libre.

Para eso hay que crear condiciones sociales en la educación, en el acceso a los servicios de salud, en la posición laica del Estado para atender este problema que generalmente tiende a ser tratado como un problema religioso y no como una decisión personal. Todavía hay una dificultad para sostener un estado laico, ya que por mucho tiempo la iglesia formo parte del estado paraguayo y está todavía en la cultura ciudadana.

La implementación de una política pública posaborto trataría de educar a los médicos en términos de que sepan que tienen la opción de la confidencialidad de la paciente para tratarla y salvar su vida cuando eso este en riesgo, que es lo que suele suceder.

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A dos meses del golpe parlamentario, Fernando Lugo analiza  las posibles causas que llevaron al golpe, el rol de los movimientos sociales del país y tambien evalúa los años de su gobierno.

– ¿Cuáles son las causas que llevaron a que se haga este golpe parlamentario en Paraguay?

Hay una acumulación de análisis en las causas por las cuales hubo un golpe. Inclusive podemos hablar de una causa remota. Yo estoy convencido que la polémica que se desató de la misma candidatura está dentro de las causas remotas. Nadie se podía dar la idea que un ex cura de la teología de la liberación podía ser candidato. Se sostuvo la dificultad de la candidatura y después, asumir. Hubo muchas voces de los partidos tradicionales, de la oligarquía Paraguaya, que no me daban mucho tiempo de vida en el gobierno.

Creo que esa causa remota tiene que ver con la procedencia de la candidatura. Nosotros hemos roto la presidencia de un partido hegemónico que tenía más de 62 años. Y por otro lado, yo no vengo de la militancia política, de la experiencia política. Como suelo decir, yo soy un sapo de otro agujero, en el quehacer político de los partidos tradicionales sobre todo.

Y como decía ayer, la embajada americana en el 2009, a meses de asumir, ya constataba la información de que estaba en ciernes un juicio político a Fernando Lugo.

La diferencia también en la práctica política nuestra, sobre todo poner el sello de unas políticas sociales diferenciadas. En la práctica política paraguaya, los partidos políticos tradicionales, tiene dos grandes ejes: el clientelismo y el prebendalismo. Nosotros de alguna manera hemos roto también eso. Y el último acto de romper el clientelismo de los partidos tradicionales, fue la negativa, desde la presidencia, a dar 50 millones de dólares para la justicia electoral, donde trabajaban 12 mil operarios políticos que cobraban sin trabajar. Y yo creo que ahí eso llenó el vaso.

Por eso digo que creo que hay una causa remota que venía de tiempo, y creo que de alguna manera crearon un evento más que fue la matanza de campesinos y policías en Curuguaty, como el elemento desencadenante del juicio político.

Es decir, por un lado la práctica política, por otro lado la procedencia, por otro lado la diferencia de nuestras políticas sociales. Todo unido eso a que no se podía dar mucho espacio a la izquierda paraguaya, a los movimientos sociales, a una práctica política diferenciada que viene a ocupar un tercer espacio dentro de los partidos políticos tradicionales.

– ¿Qué relación tiene la embajada norteamericana con todo esto?

Yo suelo decir que en Estados Unidos no hay golpes de estado porque no hay embajada americana. Estados unidos todavía no reconoce a este gobierno. Yo no tengo elementos para decir que esto fue impulsado, motivado, por la embajada americana como en otras partes del continente históricamente ha sucedido.

Los partidos políticos tradicionales, algunos intereses económicos muy grandes, muy burdos como multinacionales como Río Tinto, Monsanto, la implementación de semillas transgénicas en Paraguay, la negación al impuesto de la soja, la patria sojera, son elementos políticos muy fuertes que creo que han tenido también su implicancia en este golpe de estado.

– ¿Cuáles son las autocriticas que hace de su gobierno?

La primera autocritica es que no teníamos muchos espacios en el congreso. La gobernabilidad se nos hizo cuesta arriba desde el primer día de gobierno. Muchos de los proyectos que teníamos, como la reforma agraria, fueron truncados. Desde el congreso le han puesto candado a ciertas expropiaciones, para tener proyectos de desarrollo rural sustentable, con los campesinos sin tierra sobre todo.

La constitución del 92, después de la larga noche de la dictadura paraguaya de más de 35 años, hizo que la construcción del gobierno fuera parlamentarista. No parlamentarista al estilo europeo. Es presidencialista pero con un fuerte poder dentro del parlamento, y nos seguían acogotando. Por ejemplo, nos dieron un presupuesto con un déficit de 80 millones de dólares ¿De donde podíamos sacarlo? Simplemente nos estaban diciendo que no cumplamos con los compromisos que teníamos, porque no había fondos para cubrir ese presupuesto que venía del parlamento.

Yo creo que aparte de la falta de presencia e iniciativa en el parlamento, quizás nos fato el nexo entre el poder ejecutivo y el parlamento, que es el vicepresidente, y creo que esa es una de nuestras grandes falencias. No ha conseguido ninguna de nuestras leyes, no ha peleado por los proyecto del poder ejecutivo. Es más, se ha embarcado en esa empresa golpista como ya es de público conocimiento.

– ¿Qué rol cumplieron los movimientos campesinos y sociales en el apoyo a su gestión y posteriormente en la resistencia al golpe?

Yo creo que se ha dado una gran madurez en los movimientos campesinos y en los movimientos sociales también. Creo que las conclusiones del foro social reflejan eso, que tienen una visión mucho más profunda y hacia el horizonte que incluso algunos líderes políticos. Por eso creemos que los movimientos sociales y campesinos tuvieron una gran madurez en aceptar los tiempos procesuales del gobierno nuestro, pero sin dejar de ser críticos. Yo creo que ha sido una mutua lección aprendida, desde los movimientos y también desde el gobierno en este diálogo constante, que a veces se caldeaba, como tiene que ser cuando hay divergencias, pero siempre de una gran comprensión y madurez hacia el proceso.

– ¿Qué perspectiva ve de acá a un futuro, por un lado en el plano electoral pero también en términos de proyecto estratégico para el campo popular en Paraguay?

Paraguay nunca tuvo una gran articulación de los movimientos sociales, campesinos, obreros, movimientos de izquierda y yo creo que se me ha dado una gran oportunidad. Una oportunidad que no se debe perder. Yo creo que  y se tiene que dar una gran alianza estratégica entre los movimientos, partidos. Que sea no excluyente y que podamos apostar todos juntos hacia un proyecto común inspirado en los ejes programáticos que hemos recogido de la ciudadanía para poder hacer nuestro programa de gobierno.

Una oportunidad sobre todo. Una oportunidad desafiante que no es fácil, por lo menos en Paraguay. La coordinación, la articulación, aglutinar, consensuar no es fácil cuando muchas veces la misma sociedad paraguaya esta polarizada en diferentes facciones.

– En el marco de esta proyección, ¿qué figura podría encarnar ese proyecto? ¿Usted, algún otro referente?

Nosotros sabemos de experiencias muy negativas de liderazgo y algunos de los partidos tradicionales siguen todavía con esa mentalidad. La famosa frase del “único líder”, que tenía una solución a todo, que era el que dictaba lo que había que hacer. El que decidía por los demás, que era el único que pensaba y tenía poder para decidir. Nosotros estamos ensayando, de hace mucho tiempo, desde que estamos en el gobierno, la experiencia de un liderazgo colectivo. No es fácil, pero nada dice que es imposible.

Yo creo que el Paraguay ya tiene en los movimientos sociales grandes líderes, y que lo único que falta es sentarnos y poner las cartas sobre la mesa en términos de proyecto, en términos de programa, en términos de personas inclusive, y poder consensuar ese frente grande de movimientos progresistas dentro del país. Y sobre todo creo que debe ser en torno a un proyecto de liderazgos colectivos, que se puede ensamblar un gran proyecto de país.

– En este proyecto de país que está esbozando el Frente Popular Paraguayo, ¿qué lugar tiene la integración latinoamericana? Por ejemplo el caso del ALBA.

Recién estaba leyendo el origen del Foro de San Pablo, en donde después de la caída del muro de Berlín, después de llegar a una etapa del socialismo real, Lula y Fidel dan la idea de abrir el campo de encuentro de los movimientos progresistas, de izquierda, de matriz socialista, donde en América Latina hay mucha divergencia.

Creo eso mismo, nosotros lo valoramos mucho en Paraguay. Paraguay es geográficamente mediterráneo y no queremos ser mediterráneos culturalmente. Menos aún económica y políticamente. Nuestro gobierno se basó y apostó fuertemente por la integración latinoamericana. Por un MERCOSUR social que se encuentre con sindicatos, con los movimientos sociales de la región. Y creo en que lo que decía Tabaré del Mercosur, que tiene que estar imbuido de ciudadanía. Tiene que estar lleno de experiencias que realmente puedan tener el rostro latinoamericano

Creo que experiencias como el  ALBA son experiencias gérmenes en las que se puede leer no solo la carga ideológica sino también la carga de un proyecto regional. Nosotros hemos dicho en las grandes cumbres que hay problemas comunes que no afrontamos comúnmente todavía. La criminalidad, el narcotráfico, la ilegalidad, las migraciones, son temas a los que cada país está intentando dar respuestas parciales y creo que proyectos políticos comunes de la región deberíamos afrontar también de manera colectiva la respuesta a este interrogante que nos da la sociedad moderna.

– Estas problemáticas que usted nombra (el narcotráfico, la criminalidad), muchas veces se han usado para llevar a cabo políticas que afectan a los sectores populares. ¿Cómo entiende estas luchas desde la perspectiva del pueblo? Con el ejemplo de la aprobación de leyes antiterroristas.

Yo creo que el punto de origen es muy cuestionable. ¿De dónde salen estas leyes? De organismos internacionales, son requisitos para garantizar préstamos. Creo que tienen que tener la otra versión, lo que dice nuestra constitución nacional. Todas las leyes deben tener origen ciudadano, popular, de la gente. Que sea la ciudadanía la que pueda presentar proyectos de leyes y que no sean solo los parlamentarios los que tengan el poder de dar la ley que el país necesita. Yo creo que esa es un veta que no se ha explotado lo suficientemente. Muy pocas leyes han tenido origen popular, y esa es la mejor garantía de que las leyes no sean aplicadas en contra de la ciudadanía, que tiene derecho de una vida digna y de sobrevivir.

La brigada estuvo presente durante los días 14 y 15 de junio en el Foro Social Paraguay Resiste. En el festival de cierre expresó su apoyo a la resistencia del pueblo paraguayo donde también  remarcó: “la lucha que están enfrentando es nuestra lucha y la única manera de enfrentar al imperialismo es con la unidad latinoamericana”.

El Foro Social Paraguay Resiste contó con la presencia de miles de personas que pasaron por las distintas mesas de debate donde se discutieron las problemáticas estructurales de la realidad paraguaya y la situación actual post golpe.

Una diversidad de movimientos campesinos, estudiantiles, sindicatos, referentes de la lucha social, comunidades originarias, jóvenes y artistas pudieron expresar sus problemáticas y compartir con el resto de los participantes las conclusiones comunes del foro. Entre los distintos ejes de debate se encontraban: soberanía, reforma agraria, criminalización de la protesta, migración, educación y salud, género, migración, participación, juventud, integración latinoamericana y soberanía alimentaria.

El evento se desarrolló pacíficamente a pesar de la fuerte presencia policial en toda la ciudad de Asunción y los francotiradores apostados en las terrazas de los edificios públicos.

 

 

 

Tras una breve charla, Fernando Lugo envió un saludo a la comunidad paraguaya en el mundo, hizo referencia al golpe de Estado institucional e instó a seguir construyendo la Tierra Sin Mal, utopía de los guaraníes.

Fernando Lugo en reunión con la Brigada Anguirû.

“¿Cómo están amigos? Desde Asunción, les mando un abrazo, un apretón de manos, y un saludo cordial para ustedes. Seguramente tienen muchas preguntas sobre lo que está pasando en nuestro país; por eso, desde el local del Frente Guasú, Fernando Lugo los saluda y les manda un abrazo. Ojalá que pronto nos encontremos para que podamos construir un nuevo camino para nuestro país.

Estamos muy esperanzados de que toda la comunidad paraguaya en el exterior esté siempre ligada al terruño, a su tierra y a su gente. Desde aquí siempre les recordamos con afecto, con cariño, solidaridad y con gratitud. Porque hay diferentes maneras de construir el país, y una de las maneras es salir y ser como los embajadores de Paraguay en diferentes países, como lo están haciendo ustedes.

Aquí, el 21y 22 de junio, se puede decir sin temor a equivocarnos, que se escribió una de las páginas más negras de la política paraguaya, en donde la ruptura del orden democrático con un golpe institucional, se llevó muchas ilusiones, muchos sueños, muchas esperanzas.

Pero como saben, como decimos los paraguayos, cuando está todo mal igual decimos que está todo bien. La gente es fuerte, y sabe cómo vivir, habla entre ella y despacio, lentamente, vamos a hacer realidad nuestro proyecto de país, de sociedad y de paraguayos.

Por eso, este mensaje es de esperanza, de ilusión, para no decaer. Como decía alguien, prohibido decaer y perder la esperanza. Desde Asunción, Paraguay, mi abrazo, mi afecto de siempre, y ojalá muy pronto podamos encontrarnos y seguir construyendo la Yvy marane´y, utopía de los guaraníes que recogimos y construimos la tierra sin mal. Sueño de tanta gente de nuestros pueblos.

Un abrazo, desde Asunción Paraguay, les saluda afectuosamente, Fernando Lugo.”

AUDIO: Fernando Lugo